Tegumento de la Iguana

Tegumento
Tegumento

La piel de los lagartos es gruesa y resistente en la mayoría de las especies. Está cubierta de escamas, formadas mediante pliegues de la epidermis, que varían según las especies (pequeñas y granulares, grandes formando placas). Pueden estar dispuestas solapadamente o yuxtapuestas, y presentar aristas o ser suaves al tacto. Durante la ecdisis, la piel se renueva completamente, perdiéndola en varios trozos (no en una sola pieza como las serpientes), que algunas especies se llegan a comer. Su piel contiene pocas glándulas, destacando los poros femorales en Iguanidae y Gekkonidae, dispuestos en una sola fila sobre la superficie ventral del muslo; los gecos presentan, junto con los poros femorales, los poros pre cloacales, situados en una fila en forma de V cranealmente a la abertura cloacal. Suelen estar más desarrollados en los machos que en las hembras. Algunas especies de Chamaeleo y Anolis presentan cromatóforos en su piel. Son células especializadas que reaccionan ante estímulos luminosos o de temperatura produciendo un cambio de color. Su control puede ser de tipo hormonal, nervioso o por ambos.

Otras características de ciertas especies son:

  • Presencia de osteodermos en la dermis de algunos escincos (fam. Scincidae) y de Heloderma suspectum (monstruo de Gila).
  • Espinas protectoras en Moloch horridus (diablillo espinoso).
  • También existen espinas, crestas, papadas y cuernos en multitud de especies que, generalmente están más desarrollados en el macho actuando como caracteres sexuales secundarios.
  • Los varanos y las iguanas poseen uñas bien desarrolladas.

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La Iguana Verde
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