Mitos de la iguana

Mitos y Falsas creencias

Iguana Juvenil
Iguana Juvenil

A pesar de que la iguana es uno de los reptiles más populares como reptil doméstico, sigue siendo un animal muy incomprendido y desconocido. Mucha gente cría a su iguana basándose únicamente lo que la tienda le han dicho (donde la compró), en lo que ha leído en "libros especializados" o en lo que le ha dicho su veterinario. Pero la triste realidad es que en la mayoría de las tiendas, poco saben de ellas (sólo lo estrictamente necesario como para mantenerlas vivas), que los libros existentes hoy por hoy sobre iguanas están la mayoría de veces anticuados y que la mayor parte de los veterinarios no están verdaderamente cualificados en el tratamiento de reptiles. Es por ello que poco a poco, esta carencia de información fiable junto a su divulgación, ha ido creando un sin fin de mitos y falsas creencias sobre las iguanas. Los más comunes son:

  • Las iguanas comen lechuga: Este es uno de los "mitos" más comunes. ¿Por qué no van a comerla si es lo que le dan de comer en las tiendas? Además, las iguanas son vegetarianas... La verdad es que la lechuga es un vegetal de muy bajo valor nutricional y por ello sólo es preferible ocasionalmente. Muchas iguanas que han sido alimentadas únicamente con lechuga, prefieren ésta aunque se le empiecen a dar vegetales más nutritivos, pero la lechuga como única fuente de alimentación es más que desaconsejable, ya que solo llenan su aparato digestivo.
  • Las iguanas comen comida de perros, de gatos e insectos: NO. A pesar de que libros y cuidadores sigan diciendo que esta comida es necesaria, la verdad, la pura verdad demostrada científicamente, es que cualquier alimento de origen animal causa severos daños en el organismo de las iguanas y una muerte prematura de éstas, ya que su sistema digestivo no está preparado y hecho para este fina, ya que su metabolismos es estrictamente vegetariana. También habrás oído que de pequeñas pueden comer insectos, esto también es falso, no importa en qué etapa de su vida se les alimente con alimento animal, éste es perjudicial igualmente. Algunas iguanas en estado salvaje pueden haber injerido algún alimento de origen animal (accidentalmente, cuando el alimento vegetal escasea, etcétera), está demostrado que una iguana alimentada con una dieta estrictamente vegetal, disfruta de una vida más sana, saludable y duradera. Muchos defienden esta falsa creencia diciendo que sólo de este modo pueden adquirir las proteínas necesarias para un crecimiento correcto, pero desconocen que también existen proteínas de origen vegetal. Por lo tanto, cualquier producto animal como derivados (leche, queso, huevos, etcétera) deben de evitarse aunque les guste comerlos. Si a una iguana le dejas en su terrario un trozo de pizza se lo comerá, y si a tu hijo lo dejas sólo en casa, acabará bebiéndose la botella de cerveza...
  • Las iguanas necesitan comer algún trocito de gravilla para ayudar a su digestión: Vamos, esto ya es el colmo. ¿Quién sabe de dónde salió este mito? La gravilla y cualquier otra partícula semejante (de las utilizadas como sustrato, por ejemplo) de ser injeridas podrían causar una indigestión o un bloqueo intestinal y ser mortales para nuestra iguana sin una intervención veterinaria a tiempo. Por lo tanto, nunca uses como sustrato, aquel formado por partículas que puedan ser ingeridas por nuestra iguana (arena, grava pequeña, bolitas o piedras pequeñas decorativas, etcétera). A mi opinión este mito ha sido confundido con la conducta que tienen algunos chimpancés de comer hojas espinosas enrolladas para limpiar sus intestinos.
  • Las iguanas sólo crecen la longitud del terrario que les alberga: Mucha gente piensa que si la iguana permanece en un terrario de pequeñas dimensiones, ésta permanecerá por siempre pequeña y esto es totalmente falso. Una iguana crece muy rápidamente los primeros 5 años, y llega a alcanzar los dos metros si se la mantiene correctamente. Si es cierto que los reptiles y los peces se ven influidos por el tamaño del recipiente donde son albergados, pero no hasta el punto de convertirse en una especie de bonsái. Por ejemplo, una iguana que suele alcanzar una longitud máxima de 1.50 a 3 metros, albergada en una terrario pequeño durante toda su vida, quizá crezca algo menos de lo que le correspondería, por ejemplo entre 1.30 y 2 metros, como consecuencia de la falta de ejercicio físico. Su metabolismo se adaptaría de esta forma a la falta de espacio, aún así poseería seguramente serios problemas de atrofia muscular y otros problemas relacionados con la movilidad general y también con problemas de conducta.
  • Las piedras de calor son una buena forma de calentar nuestra iguana: Seguramente, una piedra de calor calentará a nuestra iguana. Pero la cuestión es que nuestra iguana permanecerá literalmente tumbada la mayor parte del tiempo en la piedra (porque la piedra de por sí no calienta todo el terrario), además de que este tipo de calor "desde abajo" no es recomendable, por no decir que las piedras de calor suelen causar quemaduras bastante graves por un mal funcionamiento. Hay otras formas mejores de proporcionarle calor a nuestra iguana.
  • Las iguanas no necesitan ningún tipo de iluminación especial: Las iguanas deben tener acceso a la luz UVB y UVA. La luz natural del Sol sin filtrar es la mejor elección. Todo terrario debe de aportar la cantidad necesaria de UVB y UVA mediante fluorescentes y lámparas especiales, si queremos que nuestra iguana crezca sana y aproveche las propiedades nutritivas del alimento que le damos.
  • Las iguanas pueden permanecer en un acuario de pequeñas dimensiones: Las iguanas necesitan de un terrario de aperturas frontales, de dimensiones tales que le permitan moverse de un lado a otro, trepar y que a la vez tenga unas zonas más calientes y otras menos. Un acuario de pequeñas dimensiones sólo es recomendable para albergar pequeñas iguanas, iguanas enfermas o en cuarentena, o para recién nacidas (incubación).
  • Las iguanas son animales de fácil manutención: Esto lo habrás oído a quienes quiera vender la iguana (quien obviamente quiere deshacerse de ella y ganar dinero) o a quien tenga la iguana por tenerla. Si habrás leído el apartado ¿Estás preparado para tener una iguana?, sabrás que no es algo tan fácil. Tener una iguana puede ser fácil o difícil como todo en este mundo, depende únicamente de ti y lo que ella te importe.
  • Las iguanas no necesitan de un veterinario: Encontrar un veterinario especializado en reptiles no es tarea fácil pero es nuestro deber. Una visita anual es recomendable, ya que podemos saber cómo se encuentra nuestra iguana exteriormente, pero interiormente (análisis de sangre, de heces, etcétera), sólo lo puede saber un veterinario.
  • Es normal que las iguanas pequeñas tengan heridas: Seguramente en las tiendas donde existan iguanas pequeñas, veremos a más de una sin un trozo de cola, con varias heridas, etcétera. Esto no es nada normal, si no consecuencia del mal cuidado al que están sometidas. Intentemos pues al comprarla, que esté en buenas condiciones, es más, deberíamos pedir el libro de reclamaciones (si es que lo tienen) y quejarnos formalmente sobre el estado de las iguanas. Sólo de esta forma podremos lograr que las mantengan apropiadamente.
  • "No se preocupe, esta iguana es de la especie enana...": No existe ninguna especie de iguana enana. No dejemos que se aprovechen de nuestro desconocimiento.

 

  • Las iguanas son buenos animales de compañía para niños: Por ser animales cuyo cuidado no es relativamente fácil, no son animales apropiados para niños, a pesar de que muchas de las compras son consecuencia de un capricho de nuestro hijo. No obstante, si el cuidado de ésta, se lleva a cabo bajo la responsabilidad y control de un adulto, criar una iguana puede ser una buena forma de inculcar en nuestro hijo valores relativos al compromiso, el cuidado y la preocupación por los seres vivos. En este caso se debería prestar una atención especial a la domesticación de esta desde pequeña, ya que una iguana de grandes proporciones sin socializar, podría herir gravemente a un niño.
  • Las iguanas son animales estúpidos: La opinión que la gente tiene sobre las iguanas se centra básicamente en las que ellos mismos han visto en las tiendas de animales. Recordemos que la mayoría de veces estas iguanas están mal cuidadas y apenas suelen mostrar signos de vida. Pero están realmente equivocados, de hecho, las iguanas son unos animales muy inteligentes, si tenemos en cuenta la relación del cerebro con su cuerpo. Las iguanas pueden ir hasta el WC, aprender trucos y encontrar el camino a casa cuando se pierden. Y esto son sólo unas cuantas cosas de lo que una iguana medianamente domesticada es capaz de hacer.
  • Las iguanas no tienen personalidad: Cada iguana es diferente y cada una de ellas tiene su propia forma de ser. Muchas de ellas tienen una personalidad muy marcada e incluso cambian de personalidad cuando cambian de amo. Quien tenga una iguana sabrá de qué estoy hablando.

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La Iguana Verde
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